17.6.09

EDUCACIÓN EN LA COMUNIDAD VALENCIANA



Me contaba una amiga enseñante el calvario que ha sufrido su hija para encontrar plaza en una escuela de educación infantil. Mi amiga enseñante y su hija pretendían que la niña entrara en un Centro Público y pensaban que sería posible encontrarlo en Valencia, cerca de su casa.
Ni cerca, ni lejos- me decían. Desde el mes de abril esperando desesperadas que les dieran una plaza. Mi amiga enseñante, defensora de la escuela pública y laica, se hacía cruces, pensando dónde acabaría su nieta. Finalmente, ha encontrado plaza en un pueblo cercano a Valencia y eso supone, que todos los días esa niña de dos años deberá subir al coche de su padre o su madre, que la levantarán una hora antes para poder llevarla a la Escuela.
Rafel Montaner, en un artículo en el Levante, decía hace unos días "No hay duda. En la Comunitat Valenciana es más fácil meter a un hijo en la Universidad que en una de las 33 escuelas de educación infantil de primer ciclo que tiene la Generalitat para niños de cero a tres años"

Extraemos algunos datos del artículo: El 39% de las solicitudes de matrícula para el próximo curso han sido rechazadas por falta de plazas. Los padres de 1.346 niños se han quedado con un palmo de narices ante la insuficiencia de la red pública del Consell. Hay sólo dos centros para la ciudad de Valencia. Quien quiera optar a una plaza pública deberá hacerse un hueco en las 121 escuelas infantiles municipales, que este año han escolarizado a unos 8.200 niños. Esta red pública que comparten ayuntamientos y Generalitat sólo dispone de de 10.303 plazas públicas, según datos oficiales de la conselleria, o lo que es lo mismo, una para cada 15 niños. La Conselleria de Educación, ha optado por este curso por instaurar un bono cheque de ayudas a la escolarización del que se han beneficiado 20.266 niños de 386 centros privados autorizados.
Esta subvención directa a la enseñanza privada, que ha supuesto una inyección económica en este sector de 32,2 millones de euros según datos de la misma consellería este curso que ya acaba, ha alcanzado a la práctica totalidad -al 97%- de los 20.945 alumnos matriculados en centros de educación infantil privados autorizados por la Generalitat por cumplir ya los requisitos que marca la Ley Orgánica de Educación (LOE) o guarderías y jardines de infancia subvencionados por el Consell, que atienden a unos 6.000 niños. Estos últimos tienen hasta el 15 de enero de 2012 para adaptar sus instalaciones a la LOE o deberán cerrar sus puertas. La escolarización de cero a tres años en la Comunitat, según las cifras oficiales, ha ofertado este año 31.248 plazas, de las cuales dos tercios son privadas.

Está claro ¿no? Hace poco discutía con un representante político popular sobre como se hacía competencia, decía él, a las guarderías, a los gimnasios, a las academias...por ofertar algo más que lo que aparece en la enseñanza reglada. Las Escuelas infantiles, la Educación de Personas Adultas... (que están regladas, por cierto) insistía algo así, como que el que quiera algo más de lo normal, que se lo pague.

Es difícil acabar con lo que se estableció hace años por los socialistas, que siempre han tenido claro que la educación dura toda la vida y es para todos, pero es sencillo no aumentar el número de escuelas y de oferta educativa y que no haya plazas de infantil o para estudiar en valenciano. Los ciudadanos padres y madres, los ciudadanos hijos e hijas y los ciudadanos enseñantes se muestran unidos, aterrorizados por el retroceso de la enseñanza pública.

Y mientras tanto la Consellería se preocupa de lo suyo. Reune a los directores de los centros y les insiste para que el curso que viene la EpC (Educación para la Ciudadanía) la den los profesores de Inglés y no los de Filosofía o Historia como plantea el Real Decreto y los sindicatos anuncian que la provocación puede convertirse en prevaricación.
Y seguro que el próximo curso, habrá inspectores que controlen el absurdo en la pública y sancionarán a directores, pero que no se acercaran a controlar a los centros privados.
Y Font de Mora seguirá boca abajo y dentro de algunos años, su imagen se unirá irremediablemente a la de Felipe V en la galería de los recortaron el progreso de esta nuestra Comunidad Valenciana.

Y los ciudadanos y ciudadanas padres, madres, hijos, hijas y enseñantes aprenderán ciudadanía en la calle, reivindicando derechos, como antes se aprendía.

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