13.1.10

CAMPS, GÜRTEL Y EL CABAÑAL


Camps benefició en el Cabanyal a firmas implicadas en Gürtel
Dos de las empresas que, según la Policía, financiaron al PP valenciano entraron a dedo en la sociedad mixta creada para el proyecto y luego la abandonaron recibiendo plusvalías del 10% con dinero público
Una fría mañana de enero me desayuno con estos titulares de un artículo de Público, que firma Alicia Gutierrez y aunque ya nada nos parece extraño, después de un año horroroso para la política valenciana, se confirma que aún queda mucho que decir.

Leo en el artículo que "las constructoras Sedesa y Lubasa, dos de las empresas que, según un informe policial sobre el caso Gürtel, financiaron ilegalmente al PP valenciano, obtuvieron plusvalías procedentes del erario público superiores al 10% y sin arriesgar un solo euro y que lo lograron gracias a la controvertida operación urbanística de El Cabanyal, auspiciada por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Según el citado informe policial, pendiente desde julio de que algún juez se decida a investigar su contenido, tanto Sedesa como Lubasa pagaron en dinero B actos del PP valenciano.
El origen de las plusvalías captadas por Sedesa y Lubasa (a través de su filial Calviga) se remonta a 2005. Ese año, la Generalitat y el consistorio valenciano incorporaron a 11 constructoras privadas como socios constituyentes y sin concurso previo a Cabanyal 2010 SA. Participada por la Generalitat y el Ayuntamiento en un 55%, la empresa nacía así como sociedad mixta encargada de desarrollar más de 1.500 nuevas viviendas en el histórico barrio marítimo, cuya destrucción acaba de paralizar el Ministerio de Cultura.

En junio de 2008, con la crisis inmobiliaria ya desatada y la UE preparada para denunciar ante el Tribunal Europeo la entrada a dedo de capital privado en Cabanyal 2010 SA, las 11 constructoras abandonaron el barco. Pero lo hicieron no sólo recuperando todo lo invertido -7,8 millones de euros- pese a que Cabanyal 2010 SA estaba ya en pérdidas, sino obteniendo una jugosísima "compensación indemnización" cifrada en 870.000 euros: es decir, superior al 10% de la inversión inicial".

"La Brigada contra el Blanqueo calcula en 539 millones de euros los contratos públicos de la Generalitat adjudicados entre 2007 y 2009 a Sedesa, propiedad de la familia del consejero valenciano Vicente Cotino. Y en más de 77 los obtenidos por Lubasa entre finales de 2006 y comienzos de 2009. Ambas niegan haber financiado al PP" [...]

Y al leer esta información, pienso en el Cabañal, en que el jueves aprobarán en el pleno, porque tienen la mayoría, esa "ley express" para seguir adelante con los derribos, en el negocio que ha supuesto para algunos, en las tramas urbanísticas y económicas con las que nos obsequian a los ignorantes ciudadanos y ciudadanas, pues las constructuras invirtieron en el asunto, elegidas a dedo, sin riesgo y como si pusieran el dinero a plazo fijo con sus intereses y todo. Intereses convertidos en pérdidas para los valencianos, y me enrabia la indiferencia y la frialdad de algunos al juzgar la responsabilidad del molt honorable President de la Generalitat en estos hechos y en el deterioro del Cabañal Y espero que no se haga realidad la viñeta de los calvitos y que antes dimita la gaviota que Camps.
Y como no tiene desperdicio, leed completo el artículo

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