1.3.10

LA DEMOCRACIA Y LAS FORMAS


El artículo de Adolf Beltrán en el País del sábado, me ha parecido muy interesante. Recoge el tema del que por desgracia y "por tristeza" no dejamos de hablar en los últimos tiempos y que se relaciona directamente con la errónea concepción del poder y el desprecio de la democracia que anida en el PP valenciano.

La corrupción que nos hizo salir a la calle, era la punta del iceberg, un apunte del natural de lo que está pasando en Valencia y que es terrible. Por la democracia,"la izquierda", desde la Transición, renunció a muchas cosas, intentado construir una sociedad nueva, diferente a los hechos pasados. Pero no nos dejan olvidar cuando se burlan de nuestros muertos, cuando no respetan las formas democráticas, cuando mienten, insultan, expulsan e incluso como dice el periodista cuando imponen el medieval derecho de pernada. Y con ello se corrompe el sentido de la democracia.

Y los datos publicados sobre los ingresos de Camps y de otros...provocan risa y chistes ¡Qué somos para el resto de España los valencianos y valencianas? Lo que nuestro gobierno provoca.
-¡De Valencia? Ufff! Gürtel, trajes, corrupción, insultos, malos modos...pero ahí eso no importa ¿no?

Los malos modos en las Cortes y en el Parlamento Español (Martínez Pujalte fue un ejemplo) indican la pérdida de esas formas tan necesarias para entender lo que es la democracia. Eso no le importa a este PP, que ha intentado cargarse la asignatura de Educación para la Ciudadanía, vía inglés y desprestigiándola con absurdos y al que no le gustamos el profesorado. No me extraña que intente evitar, que los pequeños y pequeñas aprendan a ser ciudadanos y ciudadanas, pues quedaría en evidencia quién olvida las formas democráticas. Por el contrario, prefieren que conozcan, por los "medios" que el que tiene el poder, tiene el derecho de hacer y decir lo que le dé la gana, como comunica nuestra "imparcial" y "libre" televisión valenciana.

El artículo de Adolf Beltrán empieza así:

"Hubo un tiempo en que ciertos cenáculos de izquierda renegaban de la "democracia formal". Una vieja corriente originada en Rousseau y su idea de la "democracia directa", pasada por el marxismo, incurría en ese engaño ideológico. Ya no es el caso. La experiencia histórica y la complejidad de las cosas iluminan la certeza de que la democracia es formal por definición. O dicho de otra manera, que la democracia, o es formal o no es democracia. Induce a la tristeza ver cómo bracea la izquierda en las Cortes Valencianas para hacer valer los mínimos de una cuestión tan obvia frente a una derecha burdamente ajena a la importancia, simbólica y real, que la dimensión procedimental tiene en el juego democrático.

La presidenta del Parlamento autonómico, Milagrosa Martínez, seguramente no ha oído hablar de Norberto Bobbio y casi con seguridad jamás lo ha leído. Tampoco el vicepresidente Rafael Maluenda. Pero el teórico italiano ya explicó en su día que la norma y el poder son dos caras de la misma moneda[...]

No dejéis de leerlo completo en el enlace de abajo
La viñeta la encontré en Internet y no consigo leer de quién es, pero la publica una página chilena de mediación familiar Osorno.

Nunca pensé, cuando era más joven, que me vería reivindicando lo esencial de las formas, pero es parte de la evolución de nuestra democracia y de la mía también... Mi madre estará encantada!!

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