27.5.10

¿QUÉ HA DICHO CAMPS?

Atrincherado en su castillo de naipes, Camps ahora se coge a la Senyera y a "nosaltres els valencians". Ese Camps, no sabe no contesta, del que afirman los suyos que amenaza con hacer un partido regionalista si Rajoy exige su dimisión. Cuando Ángel Luna, en la sesión de control de las Cortes, le ha dicho que su "problema" ya no son "tres trajes" que se resuelvan con una multa, sino indicios de varios delitos que agravan su situación en los tribunales, Camps ha contestado lo imposible, lo esperpéntico y lo coherente, claro está, con "Juan sin miedo" "soy muy feliz" "ustedes son muy amables y muy agradables"...y alguna perla más que ha dicho Camps.

Ignacio Escolar, en su artículo de hoy, en Público, "Tres tristes trajes" lo llama artista, aunque no artista del lenguaje y afirma que "el secreto está en la pasta". Lo reproduzco porque me parece muy interesante.

"Dice el artista antes conocido como Francisco Camps que lo de la Gürtel no es para tanto porque sólo se está hablando “de 80 contratos en seis años”. Siento corregir al president sin miedo, pero no fueron 80 contratos sino 85. Aunque esta cifra es lo de menos porque lo que importa en toda timba no es el número de boletos, sino cuánto premio toca (que le pregunten a Fabra, que de esto sabe un rato). El secreto está en la pasta. En los 7,2 millones de euros del presupuesto público que se llevaron del Govern las empresas de su amiguito del alma: 85 adjudicaciones de las que 76 se repartieron a dedo, troceando los contratos o amañando los concursos. En esos 2,5 millones gastados en la campaña electoral de 2007 que el PP y sus cuates bigotudos de la Gürtel ocultaron a Hacienda y que, según la investigación judicial, parece que pagaron varias generosas constructoras, no se sabe bien a cambio de qué. O en los más de tres millones de euros de propina que ganó el afortunado adjudicatario del hinchadísimo contrato de megafonía para la visita del Papa.

Ya ven, ni rastro de financiación ilegal en el molt honorable PP valenciano; sólo siete delitos gravísimos que el juez Pedreira (que a este ritmo acabará en La Haya) envía para que se juzguen en el tribunal de su más que amigo De la Rúa, si es que esta vez se anima. Tres tristes trajes de nada, como repite Camps, que ni siquiera en esto le salen las cuentas. El chocolate del loro de esta peli de piratas no son tres sino cinco trajes a medida, tres americanas y algunos complementos más, que costaron 12.783 euros, además de otros tres mil en regalitos navideños para la familia; unos 16.000 euros en total, más de lo que cobran muchos jóvenes en “sólo” un año, que diría Camps. Pobre loro. Debe de estar diabético de tanto chocolate".

Y por si queréis oír cómo se coge Camps a la Senyera, os dejo con el audio de la SER. Pinchad en el altavoz y atención a como pronuncia las últimas palabras ¿Se ríe?

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