7.1.11

MANIPULACIÓN

Hemos hablado muchas veces de la manipulación del PP. Es una manera de convertir la realidad en algo diferente, sacando de contexto las palabras de alguien, poniendo en su boca la oración subordinada sin nombrar la principal, enviando a la fiscalía o al Tribunal de cuentas la mitad de un expediente, acusando falsamente a otros para salir de la foto o en la foto, diciendo que no se sabe lo que se conoce, forzando la ley para anular acuerdos de Juntas de Gobierno en los Municipios, entendiendo que el control y la fiscalización es gobernar lo que no se gobierna y no se tienen competencias para ello.

Algunas de estas cosas suceden en nuestra amada Comunidad Valenciana y en nuestro pueblo.
Son sugerencias insidiosas, insinuaciones, sospechas, acusaciones veladas. Una habilidad de señoritos de provincias-con perdón de las provincias- que domina muy bien nuestra derecha política y mediática. Recuerdo las noticias veraniegas de Cospedal, escuchas telefónicas nunca probadas o pedir que el gobierno probara que no estaba negociando con ETA ¡Qué estupidez! ¿Cómo se prueba eso? No como lo que gana y los cargos que tiene, que eso sí que está fundado y comprobado.
Otro lider del tema es Gónzalez Pons, cuyas formas y palabras han sido peligrosas para España y sus habitantes. Con tal de atacar al gobierno, no mide las consecuencias del juego divertido y manipulador que su papel de "enfant terrible" le depara. ¡Qué casualidad cuando aparece la operación Galgo! o cuando tuvo la desfachatez de decir que tal vez nuestas cuentas públicas estén falseadas, porque este gobierno tiene la costumbre de mentir. Decir esto, cuando nos asustaba la situación económica de Irlanda es ser algo más que un manipulador. Y los medios de comunicación, ventilando sus insinuaciones y el gobierno y la policía y a quién le toque teniendo que justificarse, en un país democrático que se rige por la ley, ante estas tonterías de niños bien que hacen tanto daño.

Ahora le ha tocado a Leire Pajín con el asunto del humo que produce el tabaco y las denuncias, que algún atrevido, como Javier León de la Riva, Alcalde de Valladolid, ha sacado de contexto. Este "señor" comparó el tema con el Holocausto y se quedó tan tranquilo. De la Riva, conocido como el León de la Metro, debe ser de los que se creen librepensadores, pero sólo entienden de esa hermosa palabra la primera parte. Esto es, libertad para decir lo que les dé la gana. Pero pensar es otra cosa y tiene que ver con razonar. El caso es que las falacias y manipulaciones calan, porque se repiten y repiten sin que se cuestione en qué se basan, hasta convertir eso que dicen en sesudas declaraciones ¡Así andamos!
Sobre la manipulación y cómo funciona escribía hoy I.Escolar en Público un artículo en el que analiza el tema de las declaraciones de la ministra, que transcribo completo. Parte de la base, la entrevista, que ninguno de los que tanto se alarman ha debido oír, pero que podéis pinchar y escuchar en el siguiente renglón:

"Les aconsejo escuchar esa famosa entrevista con Leire Pajín donde se supone que la ministra animó a denunciar anónimamente a los fumadores que incumplan la ley antitabaco.
Descubrirán cinco cosas.

La primera: que es falso que Pajín animase, incitase o siquiera invitase a los ciudadanos a delatar a los fumadores, como tituló después toda la prensa de derechas y, de rebote, parte de la de izquierdas.

La segunda: que esa alusión de Pajín a que “cualquier ciudadano puede denunciar” viene de una pregunta concreta del entrevistador, que es el primero que usa la frase al interesarse por el número de denuncias ciudadanas. Si se escucha la respuesta completa, y no sólo el entrecomillado fuera de contexto, queda claro que la respuesta de la ministra no pasa por animar a la denuncia, sino por “confiar en el consenso social”.

La tercera: que en toda la entrevista ni se menciona la palabra “anónima”. Presentar denuncia administrativa nunca es anónimo: requiere del DNI. Es cierto que la Administración no comunica el nombre del denunciante, pero esto no es una novedad de la ley antitabaco. Pasa igual si denuncias un bar que vende alcohol a menores o una discoteca que se pasa de decibelios. Tiene su lógica: evitar represalias. Obviamente, estas denuncias sólo valen para que se acerque un inspector, que es quien comprueba si se incumple la ley. Y hasta ahora, nadie había comparado este sistema con la Inquisición o el Holocausto.

La cuarta: que sorprende que una manipulación tan burda cale con tanta eficacia. Basta con preguntar en cualquier bar y todo el mundo lo vio, como
al famoso perro y Ricky Martin.
Y la quinta: que si la ministra fuese un cincuentón, en vez de una treintañera, probablemente no pasaría por estas cosas."
Se agradece el análisis entre tanta sinrazón. Seguiremos hablando de la manipulación, porque hay para rato... y el 2011 promete.
Ah! y de las falacias también.

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