15.9.11

IMPUESTO DEL PATRIMONIO

Como siempre, ante cambios que perjudiquen a los pudientes, se alzan voces -las de siempre-que se dedican a confundir con mentiras y falacias al personal ¿Quién puede negar la obviedad de que el que más tiene, más debe colaborar? De entre los artículos que comentan el tema, el de Ignacio Escolar me interesa especialmente, porque va negando las mentiras con las que nos obsequian estos defensores de las diferencias de clases y que se extienden de tanto repetirlas, intentando negar la mayor: recuperar el impuesto de patrimonio. Escolar lo titula "Cinco mentiras fiscales" y dice así:


"Por orden de aparición en cualquier debate de barra de bar –o de tertulia de la tele– sobre el recuperado impuesto de Patrimonio.
1. “No va a solucionar la crisis”. Tampoco va a curar el cáncer, ni evitará el cambio climático. Pero en el último año que estuvo en vigor, el impuesto de Patrimonio recaudó 2.121 millones de euros: son 600 millones más de lo que ahorró el Gobierno con la congelación de las pensiones. Incluso la versión descafeinada que planea recuperar el Gobierno –sólo para patrimonios de más de un millón de euros– supondrá una recaudación anual de mil millones: más de lo que cuesta al año la ayuda de 400 euros para los parados de larga duración.
2. “Los ricos de verdad no lo van a pagar”. ¿Y eso implica que no haya que intentarlo? ¿Acaso el hecho de que exista el fraude fiscal significa que hay que renunciar a los impuestos? ¿Por qué algunos aceptan este delito como algo tan inevitable que ni siquiera merece la pena combatirlo?
3. “Subir los impuestos crea paro”. Pues España es récord absoluto en paro, a pesar de las sucesivas rebajas de impuestos y de tener una de las presiones fiscales más bajas de Europa.
4. “Castiga a la clase media”. Con su anterior regulación, sólo pagaron este impuesto el 5% de los contribuyentes: algo menos de un millón de personas. Si se eleva el mínimo exento, sólo lo pagarán 90.000 grandes fortunas: el 0,2% de la población.
5. “Es electoralista”. Entonces estamos ante el primer caso de la historia donde subir los impuestos se usa para pedir el voto (lo verdaderamente electoralista fue suprimirlo en 2008 o no recuperarlo antes). ¿No suele ser al revés? ¿No es más populista prometer rebajas fiscales imposibles? 

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