14.4.13

NO DEJAREMOS QUE NOS ARRUINEN



El artículo de esta semana lo leímos en elperiodicodeaqui.com  y lo firma Salvador Soler, alcalde de Godella y Secretario General de la Agrupación Socialista de Godella. En el artículo, se resume el punto de vista del grupo municipal, de nuestros compañeros y compañeras y de este equipo de gobierno que tanto ha trabajado para hacer de Godella un pueblo en el que dé gusto vivir. 

"La principal obliga­ción de un Ayuntamiento es velar por los intereses de sus ciudadanos y el de Godella, lo hará hasta las últimas consecuen­cias. La sentencia que obliga al municipio a pagar cerca de 12 millones de euros más los intereses por el bosque del Sagrado Corazón provocaría el deterioro del Ayuntamiento y, por tanto, el de la calidad de vida de su ciu­dadanía, el deterioro de los servicios, de la actividad.

Una situación que nadie ha buscado. No la buscamos los responsables políticos actuales ni los que en la elaboración del Plan General de 1990 tuvieron que obtener suelo dotacional para cumplir con la legalidad que imponía la norma de aquel momento. Pero, sobre todo, no la han buscado los ciudadanos de Godella que al final serían los grandes damnificados. Por eso, el Ayuntamiento nunca traspasará esa línea, ni aún por el cumplimiento de una sentencia que, sin embargo, tiene la voluntad de cumplir. La justicia puede ser ciega pero nunca injusta.

Hay algunas paradojas en todo esto, como que las monjas recurrieron hasta la última instancia para evitar que se les expropiara el bosque en el año 90. Ahora, han vuelto a recu­rrir hasta la última instancia, pero para lo con­trario: para que se ejecute la expropiación que ellas mismas instaron y para que se les pague el justiprecio establecido por el Tribunal.

El PGOU valoró en 1990 aquella parcela en 30. 855.900 pesetas (185.447,69 €). Según la Ley vigente en aquel entonces, a ese precio habría que añadirle el IPC de todos estos años (un 65%), lo que hoy supondría algo menos de 400.000 €. Pero la sentencia ha multiplicado por 30 esa valoración. Aunque la congregación solicitaba que se multiplicara por 166. En 16 años pedían que las pesetas se hubieran con­vertido en euros. Ni el negocio más especulati­vo da ese rendimiento.

El mismo tribunal ha tasado el precio del metro cuadrado de la parcela del parque del Bovalar –en una situación similar al de la De­vesa-, en 76 euros mientras que el de las mon­jas lo justipreció en 411 euros, 7 veces más.

El presupuesto de Godella es de alrededor de 9 millones anuales y el 85% de ese pre­supuesto ya está comprometido para hacer frente a los gastos de personal y a los servicios esenciales. La Ley de Estabilidad Presupuesta­ria impide a Godella la financiación externa a través un préstamo. Esto supone que la única fórmula posible es la compensación en espe­cie. Pero esta posibilidad pasa por el acuerdo con la congregación que, hasta ahora, nunca ha querido sentarse a negociar. En caso con­trario, hundirían al pueblo en la ruina.

Apelamos a la conciencia de la congre­gación, que también son vecinas de Godella, para que no condenen a las futuras genera­ciones de su pueblo a perder por completo su calidad de vida. A que acepten recuperar la propiedad del bosque para su uso privativo en el que poder ampliar sus aulas y no ante­pongan otros intereses a los de la ciudadanía.

Porque ellas desde su convicción religio­sa, también son servidoras públicas y lo que hace un servidor público es buscar el bien co­mún que, en este caso, no es el bien privado de la congregación. El bien común no puede ser arruinar el pueblo y este Ayuntamiento luchará hasta las últimas consecuencias por evitarlo."

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