10.6.09

EMILIA CABALLERO ¿RETROCESO EN LOS DERECHOS HUMANOS?

EMILIA CABALLERO, SÍNDICA DE GREUGES DE LA COMUNIDAD VALENCIA
Escribía Emilia en http://www.e-mujeres.net/ el día 5 un artículo interesante que titulaba ¿Retroceso en los derechos humanos? en el que reflexionaba sobre la posición de la iglesia y la de los dirigentes políticos que la comprenden en relación a los abusos y a la interrupción del embarazo.
Esta mujer de 67 años es una reconocida jurista y fue la Defensora del Pueblo Valenciano, a pesar de los intentos del PP por expulsarla de su cargo mediante artimañas. Fundadora de la Asociación Estatal de Mujeres Juristas y miembro de la judicatura desde hace años, trabajó en la Universidad de Alicante. Defensora de causas perdidas, de los más débiles, de la igualdad... se ha ganado el respeto de los grupos que buscan su apoyo. Esta mujer, que cuenta con un buen equipo, era capaz de decir en una Comunidad como la nuestra sin inmutarse "Cuando la ciudadanía se enfrenta a la Administración tienes que abrirle los cauces por donde transitar, incluso, el defensor del pueblo puede visualizar para la sociedad nuevos derechos y colaborar en ampliar al máximo la cultura de los derechos fundamentales y que la democracia sea mucho más participativa".
Esta mujer, escribía un artículo que empezaba así:
"Existen principios que, como la vida y la maternidad, carecen de operatividad, razón por la que, tomados como objetivos, tales principios adquieren en ese trueque la rara “virtud” de ser paralizantes.

Después se aplican a las mujeres asegurando así la reproducción, no de la especie, pero sí de un sistema social que se asienta fundamentalmente en la desigualdad entre mujeres y hombres, pero también entre los individuos y grupos. En el tramo final se acaba por legitimar esa desigualdad que, por repetición, se convierte en “natural”. Ciertamente es una estrategia conocida y, a juzgar por sus resultados, bastante efectiva.

Otra opción consiste en el respeto al Estado de Derecho en el que una función básica es la de acudir a atemperar el conflicto que pueda producirse entre dos derechos, igualmente dignos de tener en cuenta, como son en este caso la libertad de la mujer y la esperanza de vida, que no la vida, de un embrión humano. Y atemperar ese conflicto significa regularlo y ponerle límites razonables, que es en lo que consiste la regulación de la interrupción voluntaria del embarazo. Ser madre ha de ser una decisión personalísima y de las más importantes en la vida de una mujer. Pero de ningún modo debe poder convertirse en castigo. ¡Seamos bien nacidos!

Pero como todo es susceptible de empeorar, el actual intento de regular racionalmente el aborto ha puesto al descubierto la cara más irracional de nuestra sociedad. [...]
En primer lugar, cuando dicen que “el aborto es peor que el abuso sexual de niñas y niños” están expresando el miedo a perder el control de la sexualidad femenina, pero a la vez se intenta rebajar el espanto que debe producir un crimen como la pederastia, que es uno de los mayores atentados a los Derechos Humanos y, por si fuera poco, tiene consecuencias y sufrimientos de todo orden y para toda la vida. En la misma línea está la siguiente reflexión: “cuando se banaliza el sexo, como ocurre hoy, no tiene sentido seguir considerando la violación como delito penal”.

Es un ataque tan brutal a la propia dignidad de quien lo pronuncia que produce amargura y duele escucharlo, máxime cuando se hace en representación de importantes instituciones. Pero, además, el análisis es sobrecogedor, porque nos retrotrae a la Edad Media" [...]
Creo que leerlo completo es mejor que comentarlo. Pinchad abajo

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