23.8.09

FISCALIZAR LA POLÍTICA

Del blog de Diana Raznovich
Joaquín Prieto en El País de hoy, en las hojas de Domingo escribe un artículo "Impuestos y corrupción" que me ha resultado muy interesante. Plantea el necesario acuerdo entre los grupos políticos con el fin de que se delimiten las circunstancias por las que un sospechoso pueda ser investigado o se creen excepciones para los políticos. Esto no parece deseable, pues ya tienen algunos un trato preferente a la hora de ser juzgados (el "aforamiento").

El espectáculo que este verano ha dado el PP ha sido bochornoso. Y si hace poco decía, que daría risa la comparación que hacen de este gobierno con la dictadura, si no fuera porque la dictadura costó sangre y cárcel a muchos, una frase de Prieto viene a plantear algo de lo mismo "comparar la policía del dictador con la actual, no merece más respuesta que una carcajada".

En resumen, habla Prieto de fiscalizar la política ¿Por qué no? ¿Son los políticos diferentes al resto de los ciudadanos? Y compara. Si los ciudadanos aceptamos pagar impuestos y multas de tráfico como manera de aportar al desarrollo democrático ¿Cómo se garantiza la responsabilidad de la clase política frente al contribuyente, si investigar una sospecha sobre un político es perseguirlo? y además, el no saber, en lugar de despertar respeto, facilita la sospecha. Por eso, pongamos por caso, conocer el patrimonio, la evolución del patrimonio de aquellos/as que se dedican a lo público no es una exigencia, es un deber. Un deber como el de pagar impuestos.

En lugar de enfadarse y de lanzar dardos a diestro y siniestro, deberían más bien preocuparse en como facilitar la investigación ante la sospecha, utilizando los mismos medios que para cualquier español: policía y juzgado.

El PP ha pasado de la inquisición a la policía franquista, en sus ansias por denostar al gobierno de Zapatero. Pero claro, Mª Dolores Cospedal tenía nueve años cuando murió Franco y poco sabe de policía a caballo, de la secreta, de torturas... aunque podía estar mejor informada. Ya hay algo escrito sobre ello.

Y así empieza el artículo de Prieto.

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