21.2.10

CUESTIÓN DE GESTOS


Aznar insulta a quienes le recriminan la guerra de Irak y dedica un gesto obsceno a un grupo de universitarios de Oviedo que lo tachan de "fascista y terrorista".
Sonreír mientras uno levanta un dedo haciendo una "peineta" es lo que es y significa lo que significa. Un gesto chulesco de alguien que ha olvidado que un día fue presidente de España y que en su recorrido intelectual, convertido en un orador "bien pagao" denigra a nuestro país y a nuestro presidente. Sus informes en foros internacionales son desleales para el futuro de España. Sus palabras en mayo de 2007 "cada voto que no venga al PP" servirá para "consolidar la presencia de los terroristas en las instituciones" nos muestran lo que no debe decir un político.
Sin embargo, Zapatero interrumpió a Chavez que llamó "fascista" a Aznar en la cumbre Iberoaméricana en noviembre de 2007 con estas palabras "Se puede estar en las antípodas de una posición ideológica y no seré yo quien esté cerca de las ideas de Aznar, pero fue elegido por los españoles y exijo ese respeto"
El Gran Wyoming escribía ayer un artículo en Público, que titulaba Impotencia y que reproduzco por su interés.

"A finales de los años noventa hubo un acto multitudinario en homenaje a Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA. En él, Raimon y José Sacristán fueron abucheados durante su intervención por una parte del distinguido público que dejaba clara una cuestión: “No queremos rojos aquí”. Más bochornosa que la actitud de ese público fue lo que manifestaron los líderes de nuestro democrático centro, anfitriones del evento, al apelar a la libertad de expresión para justificar la reacción visceral de sus afines e incondicionales votantes, sin tener en cuenta la naturaleza de la convocatoria. Se barruntaba lo que hoy es un hecho vergonzoso: la utilización de la sangre de las víctimas del terrorismo como arma arrojadiza contra el rival.

Sin embargo, el señor Aznar, que defendía eso de la libertad de expresión del disidente, tornó en llamar “perros que ladran su rencor por las esquinas” a los que se manifestaban más tarde contra la declaración de guerra a Irak y las consecuencias del hundimiento del Prestige. Siendo presidente fue declarado persona non grata por la Universidad Autónoma de Barcelona porque la policía apaleó brutalmente a estudiantes que protestaban por su visita. Algo hemos mejorado. Hace un par de días se tuvo que conformar con sacar el famoso dedo a los estudiantes que protestaban en Oviedo: no podía machacarles. Ya no corre la sangre por el campus. Para ser el líder ideológico de su partido como presidente de la FAES, no está nada mal. Su colega rubia que llama “hijos de puta” a los compañeros de partido que considera rivales estará encantada. Sus hagiógrafos y votantes, también. Marca un estilo, lo que se llama una tendencia. Hacia allí nos llevan".
Zapatero hace tres años contestaba a los insultos de Aznar:
"Los insultos y las insidias merecen una respuesta. Y la respuesta en democracia y de los demócratas es ir a votar masivamente por la convivencia y no por la crispación". Y agregaba, que durante los tres años de legislatura socialista, el Ejecutivo "legítimamente elegido por los españoles también ha aguantado muchos insultos y muchas descalificaciones".
Y entonces, pronunció una frase que nunca he olvidado "Quiero deciros que también se sirve a la democracia sabiendo aguantar los insultos"
Pero el señorito Aznar no ha sido capaz de aguantar lo que le dicen unos universitarios y ha levantado el dedo haciendo alarde de "prepotencia", "chulería", "soberbia" y "autoritarismo".
Cuestión de gestos...
Politólogos y expertos en Comunicación analizan el gesto de Aznar en un artículo de Público, que podéis leer en el enlace de abajo

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