25.2.10

JUECES Y JUSTICIA


Como decíamos ayer... Cuando hablábamos de un empresario llamado José Luis Ulibarri, relacionado con Ponferrada, con el caso Gürtell, con el PAI de Rocafort y con vaya usted a saber con qué más y siempre bajo las alas protectoras de las gaviotas del PP. Sobre él, leí hace tiempo que pasó de arar en Castilla- León a pescar en el Mediterráneo.

Bueno, pues ahora resulta, leo en el Levante, que el Tribunal Supremo ha admitido hoy a trámite una querella contra el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, planteada por Ignacio Peláez, ex fiscal de la Audiencia Nacional, que representa al empresario José Luis Ulibarri, imputado en el caso Gürtel. Se querelló por considerar que el juez autorizó de forma genérica e indiscriminada la intervención de las grabaciones de cualquier letrado. En la querella se recuerda que el 19 de febrero de 2009 Garzón dictó un auto secreto, que prorrogó el 20 de marzo, para ordenar la intervención de las comunicaciones que mantuvieron en prisión Francisco Correa, Pablo Crespo y Antoine Sánchez con sus abogados, especialmente con José Antonio Rubal, también imputado en la causa.

Estas escuchas han sido avaladas por el instructor del "caso Gürtel" en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Antonio Pedreira, así como por la Fiscalía Anticorrupción.

Además, para la Fiscalía esta querella es una "maniobra procesalmente fraudulenta" con la que se pretende hurtar a los Tribunales competentes la decisión sobre la ilicitud o no de estas pruebas, lo que el Supremo niega porque cree que "lo irregular y evidentemente censurable" sería precisamente lo contrario, pretender excluir la posibilidad de un pronunciamiento sobre la existencia o no de delito.

Algunos jueces no pueden investigar ni ordenar la grabación de las comunicaciones en prisión de los cabecillas de una trama., porque prevarican y otros, sentencian a sus amigos y aquí no pasa nada. El Tribunal Supremo se ha lucido. Y van tres contra Garzón.

Puede ser que no conozca la letra pequeña que determina algunas decisiones. Pero veo tantas contradicciones entre los jueces, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que avala la actuación de Garzón, lo que dice la Ficalía Anticorrupción, lo que plantea Garzón y lo que ahora dice el Tribunal Supremo, que empiezo a entender que una cosa son los jueces y otra la Justicia.

Dos artículos de El País de hace un año. Uno titulado "Ulibarri, un empresario mimado por Camps" y otro "Ocho contratos para el imputado Ulibarri" nos ayudan a conocer al querellante e imputado en la trama Gürtel.
Y el de Levante de hoy
En la foto Garzón y en Facebook aumentan los miembros del grupo que apoya a este juez

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