9.9.11

SAÑA RIMA CON GUADAÑA



Así acaba la columna que Maruja Torres publica en El  País. Con saña se está tratando a la educación pública estos días y con la excusa del ahorro siegan su futuro, mientras florecen los centros concertados y privados en los que se educan los hijos e hijas de los pudientes, ahondando la distancia con los que se educan en la Escuela Pública. Y algunos son capaces de frivolizar y mentir sobre las horas de trabajo del profesorado para defender los recortes a golpes de guadaña.


"Invertir en educación es hacerlo en capital humano y a largo plazo supondrá mayor desarrollo económico" Invertir en educación es invertir en futuro y para nosotros es fundamental. Los recortes favorecen la desigualdad. Y la democracia crece con la formación, con individuos bien informados y con espíritu crítico. En esta comunidad llevan años intentado frenar esa formación, desterrando la Educación para la Ciudadanía, negando profesorado y líneas de valenciano y haciendo desaparecer las voces críticas y expertas del Consejo Escolar de la Comunidad Valenciana, reduciendo la representación de la comunidad educativa por no hablar de los barracones, de la Educación de Personas Adultas, de la Música...


No es extraño que los profesores se echen a la calle en las comunidades (Madrid y Galicia (donde ya hay huelgas convocadas) Castilla-La Mancha, Navarra y Cataluña) que intentan solucionar su despilfarro, recortando en educación y aumentando el número de horas lectivas, pues lo hacen con saña, falseando, con demagogia, la realidad.  El vídeo ilustra el asunto. Y en apenas dos párrafos, M. Torres hablaba del tema así:

"Poco disfruté del corte informativo -tan insólito como ver a Isabel de Inglaterra rascándose los pies- que mostraba el actual presidente de la patronal lucubrando sobre si, tal vez, los más ricos podrían, o quizá deberían, pagar algo más. Poco porque lo que, estos días, apenas me deja resquicio para dar cabida a otras indignaciones es la miserable campaña que, desde la derecha central, se está lanzando contra la educación pública, en la carne de los maestros. Cuando pienso en el trío formado por Aguirre, Cospedal y Botella, concluyo que España debería convertirse en un osobucco; entonces recuerdo el Reino de Valencia, y me callo.

Cargarse la educación pública o, al menos, desasistirla, es una meta primordial de todas las derechas que en el mundo existen, y no solo para ahorrar. Su objetivo a largo plazo es prolongar la hegemonía de sus cachorros, educados en las más exquisitas escuelas e imbuidos de la noción, que se les transmite, de merecedores de la herencia por derecho natural. Este es también el propósito de la derecha española, a la que no hace falta calificar con un adjetivo, pues con poner española ya sabemos que deja en mantillas a todas las demás, con excepción de la chilena y la polaca. En esta cruzada que vienen librando los dirigentes del PP y su digna militancia para recuperar el país que consideran suyo, no pueden permitirse descuidar esa parcela, la escuela y sus maestros, a cuya sombra puede crecer el árbol de la sabiduría del que podrían alimentarse quienes se hallan en la base de la pirámide o solo un poco más arriba.

Lo que caracteriza a estos caballeros y a sus equivalentes con camisita y canesú, situándoles por encima del listón marcado, por ejemplo, por Margaret Thatcher, es la saña.

Saña. Que rima con campaña y con guadaña."


¡POR UNA EDUCACIÓN PÚBLICA Y DE CALIDAD!


Sobre los profesores, también habló Elvira Lindo

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